¿Te ha pasado esta desesperación: a mitad de charla con ChatGPT no encuentras la conclusión clave; los textos largos de Claude quedan dispersos en distintas conversaciones; con Gemini activas la navegación web y luego olvidas qué fuentes citó; y cuando tienes muchas imágenes en Midjourney, peor aún: “¿qué prompt se usó para esta?”. Después de caer en esos errores, resumí un “método de organización por proyectos” que sirve para las cuatro herramientas.
Divide las tareas por temas: primero cura el problema de que el chat se amontone como una montaña
La idea central es una sola: no metas todas las necesidades en una sola conversación. Igual que los “temas” de un grupo de TG pueden separar la discusión por canales, tú también debes dividir un proyecto en: requisitos, material, entregables e iteración. Cada tema hace solo una cosa; al revisarlo después, te salva la vida.
ChatGPT es ideal como gestor de proyecto
Yo hago que ChatGPT entregue de forma fija “lista de acciones + preguntas por confirmar + número de versión”, y que comprima cada conclusión en 3 puntos clave, para que puedas copiarlo fácilmente a tus notas. En el título de la conversación escribe directamente “nombre del proyecto - módulo - versión”; no seas perezoso.
Claude es ideal para textos largos y normas
Si necesito una propuesta más larga, un PRD o plantillas de correo, prefiero pasárselo a Claude. Reúne el material clave en un mismo contexto del proyecto y luego pídele que genere bloques de texto reutilizables; después modificarlo no será doloroso.


