Recientemente, Midjourney ha llevado al primer plano la capacidad de “subir una imagen y volver a editarla”. El núcleo es un editor de imágenes totalmente nuevo y un modo de retexturizado. Esto hace que Midjourney ya no solo genere imágenes desde cero, sino que pueda funcionar más como un flujo de retoque: modificar por zonas y modificar según instrucciones.
Qué puede hacer el editor de imágenes: expandir, recortar, repintado parcial
El editor de imágenes de Midjourney permite subir imágenes desde el ordenador y luego ampliar el lienzo, ajustar la proporción, recortar el encuadre y repintar en áreas específicas. Puedes usar la selección de área (máscara) para marcar lo que quieres cambiar y después controlar con prompts de texto “añadir elementos, eliminar elementos, cambiar la escena”.
En la versión web, normalmente se entra a la nueva interfaz desde “Editar (Edit)” sobre la imagen. Las herramientas comunes incluyen “Borrar” y “Restaurar”, usadas para delimitar con precisión el alcance de los cambios de Midjourney. Para casos como cambiar fondos en e-commerce, modificar la zona de texto de un póster o completar bordes en arquitectura, la capacidad operativa de Midjourney es claramente mayor.
Modo de retexturizado: conservar la forma, rehacer materiales e iluminación
Esta vez Midjourney también ha lanzado el “modo de retexturizado de imagen”: primero estima la estructura y las formas de la escena, y luego sustituye de forma global las texturas, los materiales, las superficies y la iluminación. En pocas palabras, el contorno casi no cambia, pero la “piel” será renderizada de nuevo por Midjourney.
En la práctica se recomienda primero seleccionar el área que necesita cambiar y luego indicar claramente en el prompt la dirección de material y estilo, por ejemplo: “cambiar a esmalte cerámico, alto brillo especular” o “cambiar a hormigón rugoso, luz difusa de día nublado”. Así a Midjourney le resulta más fácil concentrar los cambios en la sensación de material en lugar de en la estructura.


