Si quieres usar Midjourney durante más tiempo y de forma más rentable, la clave no está en “generar menos imágenes”, sino en “desperdiciar menos”. Este conjunto de trucos para ahorrar en la suscripción de Midjourney se centra en elegir el nivel adecuado, reducir el consumo de Fast y evitar renovaciones inútiles, para que cada cobro valga más.
Primero elige bien el nivel de suscripción de Midjourney: no pagues por cuotas que no vas a usar
La suscripción de Midjourney suele dividirse en básica, estándar y niveles superiores; las diferencias principales están en la duración de Fast y en si admite modos como Relax, etc. En concreto, prevalece lo que se muestre en la página de suscripción. Si solo generas imágenes de vez en cuando y lo tuyo es validar ideas, empieza con un plan bajo de suscripción de Midjourney para completar el flujo de trabajo, y cuando tengas más proyectos será más seguro subir de nivel. Al contrario, si desde el principio te vas a un plan alto de suscripción de Midjourney, el desperdicio más común es que “la cuota se queda ahí hasta caducar”.
Trata Fast como un “carril de aceleración”: si puedes Relax, no uses Fast
Mucha gente cree que, como la cola es lenta, hay que usar Fast todo el tiempo, y al final la cuota de Fast de la suscripción de Midjourney cae a toda velocidad. La forma de ahorrar es: en la fase de exploración intenta ir por Relax (si tu suscripción de Midjourney lo permite), y usa Fast solo antes de la entrega para la selección final y el escalado. Verás que, para una misma imagen final, si Fast se usa solo en los dos o tres últimos pasos, la diferencia de consumo de la suscripción de Midjourney es muy notable.


