Con el mismo prompt, si añades distintos parámetros en Midjourney, la imagen parece como si hubiera cambiado de “temperamento”. Este artículo solo compara funciones: qué controlan --stylize, --chaos y --quality, para qué escenarios sirven y cómo combinarlos de forma más estable.
--stylize: intensidad de estilización, el que más influye en “si se parece o no”
En Midjourney, --stylize (a menudo escrito --s) determina hasta qué punto el modelo “artisticiza” lo que describes. Cuanto más alto el valor, más atmósfera y estética tendrá la imagen, pero los detalles pueden alejarse más de tus requisitos literales; cuanto más bajo el valor, más se ajusta a la descripción y más contenida será la estética.
Para imágenes de producto y escenas de estructura clara (UI, diseño industrial, diagramas explicativos), Midjourney se adapta mejor a un --stylize más bajo para mantener fidelidad. Para pósters, ilustración y concept art, puedes subir --stylize para que Midjourney “añada de su cosecha”.
--chaos: divergencia de resultados, decide si es “estable” o “probar varias opciones”
--chaos (a menudo escrito --c) controla el grado de dispersión dentro de un mismo lote de imágenes. Un chaos bajo es más estable: las diferencias entre las cuatro imágenes son pequeñas, ideal si ya tienes clara la composición y solo quieres ajustes finos; un chaos alto hará que Midjourney sea más atrevido en composición, ángulo de cámara y selección de elementos.
Cuando te atascas en “no tengo clara la dirección”, subir --chaos suele ser más eficaz que retocar el prompt una y otra vez: primero deja que Midjourney proponga más alternativas y luego vuelve a un chaos bajo para converger. En cambio, si estás haciendo una serie que requiere coherencia, conviene mantener el chaos lo más bajo posible.


