Según The Atlantic, OpenAI ha tomado medidas para cerrar su aplicación de generación de vídeo con IA, Sora. El artículo señala que, al abrir Sora, el autor encontró una gran cantidad de vídeos generados por IA “extraños e inquietantes”; el feed de la plataforma estaba saturado de contenido de baja calidad y distorsionado, lo que deja en evidencia los desafíos del vídeo generativo en materia de moderación, distribución y gobernanza de la experiencia. Desde fuera, esto también se interpreta como un reconocimiento por parte de OpenAI de que “impulsar el crecimiento con ruido de contenido” difícilmente puede convertirse en un modelo de negocio sostenible.
El reportaje también indica que dentro de OpenAI se está reforzando el enfoque del negocio. Anteriormente, Sam Altman había descrito a la empresa como un actor con múltiples roles a la vez: producto de consumo, infraestructura a hiperescala, laboratorio de investigación en IA y una incubadora de “cosas nuevas”. Fidji Simo, responsable de aplicaciones en OpenAI, subrayó en una reciente reunión general la necesidad de mejorar la “productividad del lado del negocio”. La compañía planea que este año su plantilla casi se duplique y formar un equipo de especialistas que ayude a otras empresas a implementar su tecnología.

