Un caso publicado por OpenAI muestra que STADLER, una empresa manufacturera tradicional con 230 años de historia, ya utiliza ChatGPT para rediseñar sus flujos de trabajo internos de conocimiento y está impulsando su uso diario entre 650 empleados de perfil de conocimiento. El proyecto se centra en mejorar la búsqueda de información, el procesamiento de documentos y la eficiencia de la colaboración interdepartamental, con el fin de reducir el tiempo consumido por comunicaciones repetitivas y la organización de materiales, logrando así entregas más rápidas y un ritmo de producción más estable.
En cuanto a la ruta de adopción, STADLER no se ha quedado en una fase piloto o de demostración, sino que ha incorporado la IA generativa al trabajo cotidiano, haciendo hincapié en su integración con los procesos existentes para reducir el coste del cambio organizativo. Observadores externos consideran que este tipo de despliegues a escala en sectores tradicionales está impulsando la IA empresarial desde la “adopción temprana de tecnología” hacia una “herramienta operativa de nivel industrial”, ofreciendo un caso de referencia para que otras compañías manufactureras evalúen la IA generativa.

