Según informes, OpenAI ha anunciado que cerrará la aplicación de vídeo con IA Sora. Esta decisión se interpreta como una señal relevante de que la compañía pasa de productos de consumo “para lucirse” orientados al gran público, a un enfoque más pragmático en aplicaciones empresariales y de alta productividad. En un entorno de recursos de computación persistentemente ajustados y con los costes de inferencia y entrenamiento de IA en niveles elevados, los proyectos con gran gasto computacional y difícil rentabilidad tienden a ser los primeros en recortarse.
El informe señala que OpenAI ha ajustado simultáneamente varias líneas de negocio de consumo en las últimas fechas: además de Sora, la empresa también está cambiando su estrategia de compras orientada a consumidores, pasando de “completar la compra en nombre del usuario” a centrarse principalmente en la exploración de productos. Al mismo tiempo, se cita a la responsable del negocio de aplicaciones de OpenAI, Fidji Simo, afirmando que la compañía se está “volcando activamente” en casos de uso de alta productividad y ha pausado diversas “tareas secundarias”, enfocándose en escenarios de programación y usuarios de negocio para concentrar recursos y mejorar capacidades de producto que puedan desplegarse en la práctica.

