La inteligencia artificial está pasando de la nube al espacio físico. Según un informe reciente de CNBC, la startup con sede en Hangzhou EinClaw ya ha comenzado a enviar su primer producto de hardware: un micrófono tipo clip con un precio de solo 43 dólares. Los usuarios pueden enviar comandos de voz al agente de IA OpenClaw a través de este dispositivo, logrando una interacción en tiempo real entre el mundo físico y la IA. Los primeros 100 pedidos se enviaron el viernes pasado, lo que representa un avance crucial para las startups chinas de IA en el camino de "combinar software y hardware".
En Hangzhou, cada vez más startups están apostando tanto por el software como por el hardware para construir dispositivos físicos que ejecuten IA. Al mismo tiempo, los millones de fábricas en China están revelando las limitaciones de la IA puramente en la nube — las necesidades del mundo físico en términos de latencia, fiabilidad y potencia informática local están empujando la IA hacia el borde. Esta tendencia también ha llamado la atención de fabricantes internacionales de automóviles. Durante el Salón del Automóvil de Pekín, fabricantes de Estados Unidos, Corea del Sur y Alemania anunciaron nuevas líneas de vehículos para el mercado chino, adoptando tecnología de IA desarrollada localmente por empresas chinas como ByteDance para mejorar la experiencia en cabina inteligente y conducción autónoma.


