Recientemente, periodistas de CNBC realizaron una prueba en la ciudad de Nueva York junto a Mike Nelson, abogado y propietario de un Tesla Model Y, para experimentar el rendimiento real del chatbot Grok, desarrollado por xAI, durante la conducción. Nelson ha usado Grok durante varios meses y suele activar el sistema “Full Self-Driving (supervisado)” de Tesla mientras interactúa por voz con el asistente. Al cruzar el Puente George Washington, Nelson admitió que no prestaba absolutamente ninguna atención a la conducción y se concentraba por completo en la conversación con Grok. Por ejemplo, intentó usar Grok para ajustar los asientos y el aire acondicionado, pero esa función aún no está totalmente integrada.
La prueba demostró que Grok puede ejecutar comandos de navegación, responder preguntas variadas y aportar comodidad a la experiencia de manejo, pero también reveló riesgos de seguridad significativos. Expertos señalan que cuando un chatbot de IA se utiliza libremente dentro de sistemas de conducción parcialmente autónoma, es fácil que el conductor se distraiga e incluso genere una dependencia excesiva. Aunque el FSD de Tesla exige que el conductor mantenga la supervisión en todo momento, en la práctica los usuarios podrían bajar la guardia al interactuar con la IA, algo especialmente peligroso en el tráfico denso de Nueva York.


