La inteligencia artificial está migrando rápidamente de la nube al mundo físico. Según un informe de CNBC, las startups chinas están impulsando la IA hacia escenarios prácticos combinando software y hardware. EinClaw, con sede en Hangzhou, ya ha comenzado a entregar las primeras 100 unidades de su micrófono de clip, con un precio de solo 43 dólares, que permite a los usuarios interactuar con el agente OpenClaw mediante comandos de voz. Esta empresa, que inicialmente se centraba en sistemas de datos en la nube, ahora gira hacia el mercado de hardware, marcando un cambio profundo en la forma de implementar la IA.
Esta tendencia no se limita a las nuevas empresas. Style3D (fundada en 2015, que acelera el proceso de diseño a producción textil con IA), también está expandiéndose hacia el mundo físico. Al mismo tiempo, el enorme ecosistema de fábricas en China está exponiendo las limitaciones de la IA puramente en la nube: la inferencia en tiempo real debe realizarse en el dispositivo. En el Salón Internacional del Automóvil de Pekín, fabricantes de automóviles de Estados Unidos, Corea del Sur y Alemania anunciaron nuevos modelos en colaboración con empresas chinas, que integran tecnologías de IA localizadas desarrolladas por compañías como ByteDance.


