La inteligencia artificial está migrando rápidamente del software en la nube a los dispositivos físicos. Según CNBC, las startups chinas están integrando IA en productos tangibles. La empresa con sede en Hangzhou, EinClaw, entregó el viernes pasado sus primeros 100 micrófonos de solapa a 43 dólares, que permiten a los usuarios invocar al agente de IA OpenClaw mediante comandos de voz. Este hardware de bajo costo marca un cambio en el despliegue de la IA, que pasa de ser un servicio puramente en la nube a una integración localizada y basada en hardware.
Al mismo tiempo, otra startup llamada OpenPie planea vender 10.000 cajas de IA locales antes de fin de año, con un precio unitario de 100.000 yuanes (aproximadamente 14.627 dólares), dirigidas a fábricas e instituciones que priorizan la soberanía de sus datos. Los millones de fábricas en China han expuesto las limitaciones de una IA puramente en la nube, lo que impulsa a las empresas a optar por chips locales y datos propietarios. En el Salón del Automóvil de Pekín, fabricantes de automóviles de EE.UU., Corea del Sur y Alemania presentaron nuevos modelos equipados con IA local de empresas chinas como ByteDance, lo que subraya la ventaja pionera de China en el ámbito de la IA física.


