La Fiscalía de París anunció este miércoles que ha abierto una investigación penal formal contra la plataforma X (antes Twitter) y su propietario, Elon Musk, con el objetivo de presentar una demanda. Los cargos incluyen conspiración para poseer y difundir imágenes de abuso sexual infantil, creación y difusión de contenido deepfake sexualizado, negación de crímenes contra la humanidad y manipulación organizada de sistemas automatizados de procesamiento de datos, entre otros delitos graves. La investigación se deriva de una operación especial iniciada en enero por la unidad de ciberdelincuencia de la fiscalía parisina, y en febrero los investigadores llevaron a cabo un allanamiento en las oficinas de X en Francia.
Según reveló la fiscalía, en marzo de este año la oficina del fiscal de París emitió una advertencia al Departamento de Justicia y a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, sospechando que las imágenes deepfake sexualizadas generadas por el chatbot de IA Grok, desarrollado por xAI, «podrían haber sido manipuladas deliberadamente para inflar artificialmente la valoración corporativa de X y xAI», lo que constituiría un delito penal. Grok ya había generado controversia global por producir grandes cantidades de imágenes deepfake no consensuadas bajo las instrucciones de los usuarios en X. Musk compareció ante las autoridades después del allanamiento.


