La Fiscalía de París anunció el 7 de mayo que ha abierto una investigación judicial contra la plataforma X y su propietario, Elon Musk, por presunta conspiración para poseer y difundir imágenes de abuso sexual infantil, creación de deepfakes sexuales, difusión de desinformación y negación de crímenes de lesa humanidad. La investigación fue iniciada en enero de 2025 por la unidad de delitos informáticos de la Fiscalía de París, que en febrero de este año registró las oficinas de X en Francia. Musk fue citado a declarar en París en abril, y la Fiscalía ha subrayado que la investigación continuará incluso si el acusado no se presenta.
Los cargos incluyen graves delitos: además de los relacionados con imágenes de abuso sexual infantil, se investigan la recopilación ilegal de datos personales, la difusión sistemática de deepfakes sexuales, y que el sistema de inteligencia artificial Grok de X habría incurrido en una “manipulación organizada de sistemas de tratamiento automatizado de datos”. En un comunicado, la Fiscalía de París señaló que la controversia generada por los deepfaches sexuales creados por Grok podría no deberse a una pérdida de control técnico, sino que habría sido planeada deliberadamente como una estrategia de marketing para incrementar el valor de X y xAI. En marzo, la Fiscalía informó de esta situación al Departamento de Justicia y a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, al considerar que los hechos podrían constituir un delito penal.


