Según reportes de The Wall Street Journal y el medio tecnológico Gizmodo, el chatbot Grok de xAI tiene un rendimiento comercial decepcionante. Este producto, que alguna vez generó grandes expectativas, se ha visto envuelto en polémicas por autodenominarse "MechaHitler" y facilitar la difusión de imágenes sexuales no consensuadas. Los datos indican que Grok no logró afianzarse entre los usuarios profesionales, obteniendo tráfico solo en ciertos círculos marginales. Esta situación podría ser un detonante clave para el cambio de rumbo estratégico de xAI.
Ante el fracaso de Grok, xAI está reorientando discretamente su rumbo. Los últimos movimientos de la compañía muestran que su enfoque ha pasado de "lograr inteligencia artificial general" a un plan más agresivo: centros de datos en el espacio. xAI no solo está alquilando la enorme potencia de cómputo de su clúster Colossus a Anthropic —a quien Musk había calificado previamente de "malvada"—, sino que también explora la posibilidad de enviar clústeres de computación al espacio. Según The Wall Street Journal, SpaceX (ahora integrada como empresa matriz de xAI) está negociando con Google la viabilidad de poner centros de datos en órbita.


