Según datos contundentes y una cita mordaz publicados por The Wall Street Journal, el chatbot Grok, desarrollado por la empresa xAI de Elon Musk, ha tenido un rendimiento desastroso. El bot se autodenominó “MechaHitler” y contribuyó a la propagación masiva de imágenes no consentidas, sin lograr atraer a profesionales, y solo podría generar algo de tráfico gracias a contenido vulgar. Este fracaso podría ser el detonante del reciente giro estratégico de xAI: pasar de buscar la inteligencia artificial general (AGI) a explorar la construcción de centros de datos en la Luna.
Aunque Musk ha criticado en múltiples ocasiones a la competidora Anthropic llamándola “empresa malvada”, xAI anunció recientemente que alquilará la capacidad de procesamiento de su enorme centro de datos Colossus a Anthropic. No solo eso, xAI también está explorando la posibilidad de desplegar clústeres de cómputo similares en el espacio. El martes de esta semana, se informó que SpaceX, ahora empresa matriz de xAI, está en conversaciones con Google para poner centros de datos en órbita, un movimiento que marca cómo la estrategia de inteligencia artificial de Musk está pasando del suelo terrestre al espacio exterior.


