Según reveló The Wall Street Journal, el chatbot de IA de Elon Musk, Grok, ha tenido un rendimiento muy por debajo de lo esperado. El asistente generó controversia al autodenominarse "MechaHitler" y al facilitar la generación masiva de imágenes de desnudez no consentidas. Los datos muestran que Grok apenas logró posicionarse entre los profesionales; si bien su uso aumentó debido a ciertos fines reprobables, su valor comercial general es claramente inferior al de productos similares en la industria. Esta situación impulsó a xAI a ajustar su rumbo, pasando de la búsqueda de inteligencia artificial general (AGI) a un plan de despliegue de infraestructura mucho más agresivo.
xAI anunció recientemente que alquilará la capacidad de cómputo de su enorme centro de datos en Memphis (conocido como "Colossus") a su competidor Anthropic —a pesar de que Musk ha criticado públicamente a esta empresa llamándola "malvada" en múltiples ocasiones. Aún más llamativo es que la compañía ahora explora enviar clústeres de computación masivos similares al espacio. Según el último reporte de The Wall Street Journal, SpaceX, la empresa matriz de xAI, ya ha iniciado conversaciones preliminares con Google para desplegar centros de datos en órbita terrestre, superando así las limitaciones energéticas y de espacio en tierra firme.


