OpenAI ha anunciado una reestructuración de su relación con Microsoft, poniendo fin al acuerdo exclusivo de servicios en la nube que mantuvieron durante años, y eliminando así su dependencia única de Microsoft Azure. Según el nuevo contrato, Microsoft ya no pagará a OpenAI una participación de los ingresos basada en las ventas en la nube; en su lugar, retendrá todas las ganancias obtenidas por la venta de los modelos de OpenAI a través de Azure. Como contrapartida, OpenAI obtiene total independencia y podrá vender sus modelos de IA en plataformas de terceros como AWS y Google Cloud sin necesidad de permiso de Microsoft. Este cambio marca la transición de una relación estrecha a una asociación más flexible.
Al día siguiente del anuncio, Amazon AWS confirmó rápidamente un acuerdo de “expansión significativa” con OpenAI. En un comunicado oficial, AWS señaló que se trata del “inicio de una colaboración más profunda”, en la que ambas partes integrarán los modelos de vanguardia de OpenAI en el servicio Amazon Bedrock, permitiendo a los clientes aprovechar los últimos avances para construir e implementar agentes y modelos de IA. El CEO de AWS, Matt Garman, junto con la directora de ingresos de OpenAI, Denise Dresser, asistieron a un evento en San Francisco para destacar que esta alianza acelerará la adopción de aplicaciones de IA a nivel empresarial.


