Según una exclusiva de Reuters, el chatbot Grok, desarrollado por xAI (la startup de inteligencia artificial propiedad de SpaceX), ha sufrido un rotundo revés al intentar captar al mayor cliente del mundo: el gobierno de EE. UU. Este fracaso debilita directamente la promesa de crecimiento impulsado por IA que SpaceX ha estado vendiendo a los inversores de cara a su inminente oferta pública inicial, la más grande de la historia. La compañía había asegurado que xAI le permitiría hacerse un hueco en el mercado de servicios de IA, valorado en billones de dólares, pero la realidad ha sido un duro golpe para esa ambición.
Tras entrevistar a 7 empleados federales y 3 expertos en contratación, además de analizar archivos gubernamentales de inventario de IA, Reuters ha descubierto que Grok prácticamente no ha sido adoptado por ninguna agencia federal. En marcado contraste, sus competidores, como ChatGPT, ya se han desplegado ampliamente. Los datos también revelan una fuerte desaceleración en el mercado: las descargas de la aplicación de Grok cayeron de más de 20 millones en enero a aproximadamente 8,3 millones en abril, una reducción de casi el 60%. Más alarmante aún, la tasa de conversión a suscripciones de pago apenas alcanza el 0,17%, mientras que la de ChatGPT supera el 6%.

