En agosto de 2025, un meetup denominado "Claude Code Anonymous" se celebró en Londres. El organizador, Peter Steinberger, se reunió con un grupo de técnicos que se autodenominaban "adictos a Claude" para debatir sobre la revolucionaria herramienta de programación de Anthropic, Claude Code. Este modelo, llamado Opus 4.5, puede manejar tareas de programación más complejas, cuenta con una mayor capacidad de memoria, puede ejecutarse de forma continua durante horas y gestionar un conjunto de subagentes de IA. Anthropic afirma que, en sus pruebas internas para reclutar ingenieros —conocidas por ser "notoriamente difíciles"—, Opus 4.5 obtuvo una puntuación superior a la de cualquier candidato humano, lo que desencadenó un amplio debate sobre cómo la IA transformará la profesión de ingeniero.
En noviembre del mismo año, Steinberger lanzó una herramienta llamada OpenClaw, que aprovecha los avances de Claude Code u otras IAs de programación para permitir a los usuarios crear fácilmente sus propios agentes de IA personales. La herramienta rápidamente atrajo la atención: el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, dedicó más de 10 minutos de su keynote a presentar OpenClaw y anunció que NVIDIA había adoptado una versión más segura y con menos errores llamada NemoClaw. La popularidad de OpenClaw marca la rápida transición de los agentes de IA del laboratorio al mercado masivo. Innumerables empresas de IA compiten por llevar agentes a cada usuario con un teclado o un teléfono, sumergiendo al mundo tecnológico en un caos sin precedentes.

