El 1 de junio de 2026, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, presentó formalmente una demanda contra OpenAI y su director ejecutivo Sam Altman, acusando a la compañía de lanzar intencionalmente ChatGPT al mercado —incluyendo su uso por menores— a pesar de conocer sus graves riesgos de seguridad, y de suprimir advertencias internas y engañar a los residentes de Florida. Se trata de la primera demanda liderada por un estado contra una empresa de inteligencia artificial en Estados Unidos.
La demanda sostiene que OpenAI, en su afán por obtener una ventaja comercial temprana, ocultó deliberadamente los riesgos significativos de ChatGPT, como la generación de contenido dañino, la desinformación a los usuarios y la violación de la privacidad. En una conferencia de prensa, el fiscal general Uthmeier declaró: "Hoy anunciamos la primera demanda estatal contra OpenAI y su CEO Sam Altman. Esta empresa antepuso la velocidad y las ganancias a la seguridad de los usuarios, ignorando las repetidas advertencias de expertos internos y externos". La demanda exige responsabilidades legales por prácticas comerciales engañosas y daños reales causados a los residentes de Florida.

