Spotify, la plataforma de música en streaming más popular del mundo, no es barata: una suscripción individual cuesta varios euros al mes, y al año suma un gasto considerable. Sin embargo, la propia plataforma ofrece varias formas de ahorrar, desde descuentos para estudiantes hasta planes familiares compartidos. Si eliges bien el plan, puedes reducir el coste mensual a la mitad o incluso menos.
Descuento estudiantil: la mitad del precio cada mes
Spotify tiene un descuento especial para estudiantes universitarios, reduciendo el precio a aproximadamente la mitad de la tarifa normal. Solo necesitas presentar una prueba válida de tu condición de estudiante (como una captura de pantalla de tu portal universitario o una foto de tu carnet de estudiante) y podrás disfrutar de la suscripción con descuento durante hasta cuatro años. Este plan incluye todo lo que ofrece Premium normal: sin anuncios, descarga de canciones y funciones completas.
Debes renovar la verificación cada año académico; recibirás un correo electrónico de recordatorio 30 días antes del vencimiento. Si te gradúas antes de tiempo, el descuento se cancela automáticamente, pero no te cobrarán la tarifa completa de inmediato, sino que volverás a la versión gratuita. Ideal para quienes aún están en la universidad: el dinero ahorrado al año da para comprar varios álbumes.
Plan familiar: seis personas dividen el costo
El plan familiar es la opción más rentable a largo plazo: admite hasta 6 cuentas y el precio total es solo un poco más alto que el de dos cuentas individuales. Por ejemplo, si la cuenta individual cuesta 15 €/mes, el plan familiar cuesta unos 25 €/mes; repartido entre seis, cada uno paga menos de 5 €. Además, cada cuenta tiene su propio algoritmo de recomendación, listas de reproducción y no interfieren entre sí.
El único requisito es que todos los miembros vivan en la misma dirección familiar, pero Spotify solo lo verifica mediante controles aleatorios. Basta con que una vez subas una captura de pantalla de una dirección. Recomendamos formar grupo con amigos de confianza o compañeros de piso; no invites a desconocidos, ya que si alguien infringe las normas, podría afectar a todo el grupo familiar.

