OpenAI anunció el 26 de junio que retrasará la implementación pública de su nueva serie de modelos de IA de vanguardia, GPT-5.6 (con los nombres clave Sol, Terra y Luna), tras una solicitud del gobierno de Trump. Aunque estos modelos tienen el potencial de ayudar a los defensores de la ciberseguridad, la compañía ha decidido ofrecer primero un acceso limitado a un pequeño grupo de socios de confianza aprobados por el gobierno, y expandir gradualmente el acceso más adelante. OpenAI afirmó en un comunicado: "Creemos en la amplia accesibilidad y planeamos abrir completamente la serie GPT-5.6 en las próximas semanas".
El CEO de la compañía, Sam Altman, confirmó en un memorando interno que OpenAI ya demostró las capacidades de GPT-5.6 Sol, Terra y Luna a funcionarios federales, y la Casa Blanca solicitó formalmente un lanzamiento por fases debido a preocupaciones de ciberseguridad. Según el acuerdo, la vista previa inicial se limitará a clientes empresariales evaluados y aprobados por el gobierno, y cada colaboración deberá ser reportada. Esta medida ocurre después de que el competidor Anthropic se viera obligado a desactivar sus modelos avanzados debido a estrictas prohibiciones de exportación, y los expertos de la industria han instado a establecer un marco federal más consistente y transparente que equilibre la seguridad nacional con el desarrollo de la IA.

