La plataforma X (antes Twitter), propiedad de Elon Musk, presentó recientemente una petición ante la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. (FTC) para solicitar la derogación de la orden de privacidad alcanzada en 2022. Dicha orden se originó a raíz de las acusaciones de la FTC contra Twitter, que indicaban que la empresa había solicitado a los usuarios números de teléfono y direcciones de correo electrónico bajo el pretexto de "verificación de seguridad", para luego utilizar esos datos en publicidad dirigida. Meses después de completar la adquisición en octubre de 2022, Musk intentó por primera vez anular la orden en 2023, sin éxito. En la nueva petición presentada en mayo de este año, X afirma que "todos los responsables de las infracciones ya no forman parte de la empresa" y que la compañía ha establecido un sistema de privacidad y protección de datos de clase mundial, con un equipo dedicado a garantizar el cumplimiento.
Sin embargo, esta solicitud ha generado reacciones totalmente opuestas. Por un lado, varios grupos de protección al consumidor y legisladores demócratas señalan que X ha estado invirtiendo fuertemente en inteligencia artificial (IA), lo que precisamente requiere que la FTC refuerce, y no relaje, la supervisión de sus prácticas de privacidad. Consideran que el potencial de uso de datos por parte de las grandes tecnológicas en el ámbito de la IA es enorme, y que la orden vigente sigue siendo una base legal clave para hacer cumplir la ley. Al mismo tiempo, una coalición de fiscales generales de estados republicanos respalda a Musk, criticando que la FTC "abusa de su poder de investigación mediante cartas bajo la orden de privacidad", realizando investigaciones excesivas no relacionadas con la privacidad del consumidor, y acusando a la administración Biden de presionar a las empresas tecnológicas con este instrumento.

